La conexión con todo aquello que nos hace bien, nos ayuda a mejorar nuestra calidad de vida.
Hay situaciones inevitables, que no dependen de nosotros que cambien, no tenemos ese poder: una enfermedad, la pérdida de un ser querido, la actitud de las personas que nos rodean, y puedes seguir completando la lista con tu propia experiencia. No todo está en nuestras manos.
En esos momentos quizás sientas un cóctel de emociones que te lastiman, y te deprimen. Ellos te hablan de tu presente, lo describen con detalles, pero lo que quizás no sepas es que describen tu presente mientras diseñan tu futuro. Y esto último es lo más delicado porque estás construyendo tu futura realidad en base a lo que hoy te está sucediendo, sin darte cuenta que ello no te define.
Cuando te quejas de la situación que estás viviendo diciendo «soy muy malo para los números por eso no tengo suerte con el dinero, no sé ahorrar, nunca me enseñaron, el dinero no me alcanza por eso me falta esto o lo otro..:» estás describiendo tu presente quizás pero también te estás cargando de esa energía negativa y derrotista. Y ¿qué crees?, sí, le estás diciendo a tu cerebro que eso eres y el obediente como es, en eso te convertirá.
Entonces, te propongo conectar con lo que te esta pasando desde una mirada conciliadora y amable, cariñosa y compasiva contigo mismo. Está bien no siempre estar bien, no tenemos que poder con todo, todo el tiempo.
¿Cómo lo consigues? Conectando con lo que te hace bien.
Entonces, cuando sientas que ya no tienes fuerza o que las cosas no salen como esperabas, hazte un regalo: toma unos minutos para buscar esa conexión primero contigo, conecta con ese sentimiento que se apodera de ti, reconócelo y agradécele por estar allí, te está mostrando algo de tu vida que necesitas aceptar: «Estoy triste porque perdí algo que era muy valioso para mi, estoy enojado porque siento que fueron injustos conmigo, o porque las cosas no me salen como espero, estoy angustiado porque no tengo el control de la situación«, etcétera.
Luego, respira profundo un par de veces, siente el latido de tu corazón y siente como se va aquietando poco a poco, no te detengas en ningún pensamiento que aparezca, solo continúa respirando conscientemente por un par de minutos.
En ese estado, piensa en cinco cosas que te hacen feliz, momentos que has vivido, personas que amas y te cargan energía, quizás pienses en tu mascota o en un hobby con el cual puedes desconectarte por un momento de esa emoción que hoy te incomoda. Y recordando cada detalle cárgate de esa energía pura y limpia.
La conexión con lo que nos hace bien inunda nuestro organismo de hormonas de felicidad, nos para ante el mundo desde un lugar distinto, nos vuelve más creativos para solucionar los problemas que tenemos, nos anima a poner fin a situaciones que nos hacen sufrir y nos da el valor para ir en busca de la vida que queremos vivir.
Te invito a intentarlo, no una sino todas las veces que sean necesarias hasta que sientas que conectar con lo que te hace bien te devuelve la alegría y la paz.